A lo largo de toda nuestra vida, te acabaras encontrando con
diferentes personas que te intentaran convencer de sus ideales para que te los
adjudiques como forma de pensar.
Ahí es donde reside tu forma de ser y tu fragilidad de lo
que llamare muralla mental; esa pequeña muralla, que hace que sea más o menos
fácil hacerte desconfiar de tus propios pensamientos cuando alguien debate
contigo. En ese momento es cuando uno mismo se da cuenta de cuán seguro esta en
lo que cree.
Pero entonces es cuando sale en tu cabeza la siguiente
pregunta ¿Cómo puedo estar más seguro de mis ideales? Sencillo, solo
replantéate en lo que crees y cerciórate de que sabes sobre ello. Basándome en una
pequeña frase de mi abuela “Nunca hables, ni discutas a nadie si no sabes del
tema” te doy pie a que si vas a querer defender algún ideal, argumento, idea u
opinión; estudia primero sobre ella, interésate por todo lo relacionado con la
misma, etc… Para que así cuando alguien vaya a rebatirte tus argumentos, tú ya
sepas defenderte en tu terreno; es decir, tengas una muralla más fuerte.
Finalmente solo dejarte con un pensamiento débil pero
persistente en tu desconocida mente para mí, ¿Merecerá la pena tal discusión, o
pasarás del tema?
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