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sábado, 12 de marzo de 2016

Esto es para ti.

Creo que odio que me quites esas golondrinas de la cabeza y que me dejen ver las cosas con claridad. Empiezo a acostumbrarme y eso esta mal. Te odio.
Si, te lo juro, juro que te odio.
Me estoy mal acostumbrando y acabarás desapareciendo.
Ojalá estuvieras más cerca. Para odiarte un poquito más, para echarte cosas en cara hasta que me duela... Para abrazarte una vez más.
En el nombre de la amistad y del amor, ¿quién fue el maldito hijo de puta que nos junto para luego separarnos?. ¿¡Quién?!
le mataría, te prometo que le mataría, le odiaría como nunca podría odiar a nadie.
Y ahora dime, dime porque cojones decides salvarme la vida, por un rato, todos los días. Porque tú, y no otra persona, porque tú después de tanto tiempo... ¡joder!
¿porque eres así?, ¿porque me quitas la razón referente a mi opinión sobre la gente?, ¿¡porque!?...Apareces de la nada, después de tanto tiempo y me vuelves a salvar de todo, volviéndo a hacerme creer en los imposibles, vigilando un recuerdo y guardándolo para ti. ¡Vete a la mierda, desaparece, no vuelvas! que yo no te lo he pedido.
Pero por favor, dime que llegas bien, y vuelve, vuelve porque nose que haría ahora sin ti, vuelve porque quieres volver, y deja que vuelva a odiar esta puta salida de emergencia que hemos montado. Dejame romperla, y dejame que me amargué por hacerlo.
Te quiero... Joder, te quiero, quien lo diría... Yo, diciendo esto.
Ojalá estuvieras más cerca.
En el nombre del amor y la amistad, ¿quién nos la jugó de esta mala manera?, te prometo que le querría como nunca podre odiarle. Esto es para ti, a la mierda nuestro secreto, ahora todo el mundo sabrá lo que fue el último verano.
Escuchame,
y callate mientras te cuento esto.
Eres el conjunto de sentimientos más maravilloso de mi vida,
creeme cuando te digo que la distancia no es el olvido.
Callate. Callate y no me vengas con tu sinceridad adorable. No tienes porque hacerlo.
Sé que sabes, que haría cualquier cosas por ti, pero que no hace falta, y se que sabes de sobra que te quiero
pero que tampoco hace falta.
Puta locura transitoria contigo.
378 kilómetros y dos salidas de emergencia. Eres genial, demasiado genial para este mundo,
demasiado genial para este conjunto de desórdenes mentales que soy.
No te vayas,
no dejes de salvarme la vida.

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